Consejos para mantener los pies sanos este verano

Los pies son un elemento clave de cuidado para todo el mundo y cualquier edad. Y en el verano los tenemos más expuestos al entorno, se han de preservar del exceso de calor, de deshidratación o bien de posibles heridas.
He aquí diferentes recomendaciones.

Recomendaciones especiales para mantener un pie sano:

Se ha de tener especial cuidado en personas que tienen poca movilidad, agilidad o dependencia de otras personas para la higiene y cuidado de los pies, o en general, de todo el cuerpo. La relevancia en personas con diabetes I o II, por tener poca sensibilidad en las áreas distales como son los pies, se han de esmerar en el cuidado de los pies, delegando si hace falta dicho cuidado a un podólogo o cuidador.


El lugar donde se ha de tener mucho cuidado es en las uñas. Han de estar limpias, cortas en ángulo recto, limar si es necesario, y rebajar un poco la queratina, desde la cutícula hasta el borde del dedo, si hay en exceso ( el aspecto es amarillento oscuro).


Cuidado con los baños en piscinas para evitar el contagio de hongos, micosis o pie de atleta, suele suceder en el paseo sin calzado adecuado por los bordes de la piscina o bien en gimnasios en el vestuario (duchas).


Para mejorar la piel del pie, como serían los callos, que se suelen localizar en el talón y los juanetes. Se producen por la pisada, y es debido al peso o presión que se ejerce del todo el peso hacia la tierra, y así el impacto final es en los pies.

Otra manera de salvar los pies de callosidades es evitar tapones, o zapato demasiado ajustado.

Y para acabar el día tener a mano una crema rica en urea, que renovará el tejido excedente, que es el que provoca el callo. Además de una vez por semana pasar una piedra pómez donde existan más durezas o callos.

Recomendaciones estándar:
-Cuidado de la hidratación y nutrición por carecer de glándulas sebáceas las plantas de los pies
-Secar muy bien las zonas interdigitales, para evitar heridas o que la piel quede macerada
-Nutrir las uñas con un aceite básico como el de almendras (vitamina E)
-Llevar un esmalte de calidad, y dejar descansar entre una pedicura con esmalte a tener la uña libre de cualquier producto permanente
-Zapatos cómodos, evitar llevar en exceso zapato tipo chancla. Pues después del verano puede dejarnos un pie con una fascitis plantar (dolor de la planta del pie, y del talón)
-Es el momento de andar por la arena, para dejar el pie libre y con el roce natural se efectúa un
peeling (mejora de la textura gruesa de la piel del talón y metatarsos)
-Elevar las piernas una o dos veces al día, para mejorar el retorno venoso, y así evitar el edema
del piel y de los tobillos.
-Baño templado de sal y agua durante 5-10 minutos para reblandecer las duricias, y con un
guante de esparto dar un masaje en el pie. Y para acabar una crema hidrante, si gustamos un
par de gotas de aceite de limón o bien de árbol del té (como antiséptico y antimicótico)
-En el verano las largas caminatas se han de tener la previsión de cambiar de calcetines de
algodón a menudo, y también el calzado. Así los pies se mantienen a una temperatura
ambiente, y si no se hinchan, la problemática del dolor que secunda más durante la noche
-Poner una almohada en los pies para mejorar la circulación en la base de los talones, por la noche, que es cuando se renueva mejor el sistema circulatorio y linfático

Ahora sólo queda lucir unos pies de película este verano.

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