Miradas. Roles enfermera avanzados

Siempre que suceden cosas, se transforman en miradas

Autora: Imma Amenós

Graduada en Enfermería

Jefa de área de Enfermería at Consorci Sanitari del Maresme

Y después….

Siempre que suceden cosas se transforman las miradas.

El modo como observamos nuestro mundo, todo lo externo. Se ve modificado por el suceso. Y de igual manera sucede con nuestro interior, cualquier evento transformacional impacta en nuestro ser, de algún modo.

Esa transformación puede ser visible y palpable para nosotros y los demás o puede pasarnos inadvertida.

Este evento transformador, puede modificar nuestra imagen corporal y a la  vez la interpretación que en nosotros mismos y en los demás causa el fluir de la vida misma, el vivir y existir; la interpretación que hacemos de El.

Ahora más que nunca se ha hecho imprescindible un alto grado de profesionalismo avanzado, sobretodo el rol que han desarrollado los expertos en áreas concretas y específicas como infecciones, intensivos, urgencias,  gestores…

Esta expertise, se ha alineado con un objetivo unánime en una sola voz, superar la pandemia con el “menor daño posible”.

Esta conjunción ha dejado un sentimiento de pertinencia de valor capital, un espíritu de superación que solo la quimera de un posible rebrote quiebra, pero no rompe.

Desinfección manos covid

Higiene de manos (banco imágenes COIB)

Ahora nos corresponde analizar con diferentes miradas nuestra respuesta, global e individualizada y asimilar y asumir los fracasos para que no se repitan de nuevo.

 No incidiré en lo obvio, porque pienso que ya no es necesario. Dos cuestiones importantes solamente,  puesto que lo de la visibilidad de la enfermera me agota.

No incido en la importancia del rol avanzado porque es insultante para los profesionales que lo desarrollan cada día. Es una evidencia que sin ellas y ellos no hubiéramos podido delimitar, acotar y contener el virus como se ha hecho y por su puesto, entre todos.

Entre todos con negrita y aquí no puedo continuar sin al menos dedicar unas palabras a todas ellas. Porque desde la persona que se lleva contenedores y bolsas repletas de material utilizado y ahora de rechazo. La persona que repone las cajas de mascarillas y guantes, por ejemplo. El que las ha comprado y se ha rebanado los sesos para intentar mantener un stock en el almacén que le permita dormir por las noches y como no, la persona que ejecuta con esmero la limpieza y desinfección de superficies y fondos de nuestras organizaciones han sido imprescindibles.

Y prosiguiendo tampoco incidiré en que lo debilitado del sistema de salud ya se insinuaba. Y ya le suponíamos en las diferentes áreas de especial sensibilidad como  ha sucedido en la atención residencial.

Es importante pensar que si bien la primera ola se ha contenido también se ha debido al esfuerzo realizado por epidemiólogos y científicos que han dedicado horas a la lectura, reflexión e investigación a la pandemia. Han dado buenos consejos a los políticos y creo que por encima de sus colores, no lo han hecho mal. 

Ha habido una gran dosis de valentía por parte de muchos individuos anónimos y por parte de otros para nada invisibles. Han sido valientes para entrar en un box y recoger las PCR y también lo han sido los que han dado ruedas de prensa, explicando cada día lo que estaba aconteciendo.

Y ahora….

Prepararse, prepararse y volverse ha preparar, para tener lo evidente controlado y seguir, seguir investigando, desarrollando, ayudando y haciendo todo aquello que nos da certeza y tino.

Las medidas para evitar los escollos ya se han decidido, seguro…

Debe ser muy difícil. Planear como afrontar un nuevo embiste de la enfermedad, pero tenemos la experiencia de haberlo hecho al menos una vez. 

Ahora se prevé con una dificultad añadida, no se podrá o no se debería detener la actividad, cualquier actividad, la empresarial, la asistencial, la humana en definitiva. 

La detención o no dependerá del acierto con el que la población asuma su papel con responsabilidad, esto es de suma importancia. Apelar al sentido común es una obviedad en este episodio que nos toca vivir pero es crucial y no se trata de ninguna ficción aquí nos jugamos la vida nosotros y nuestros seres más queridos. 

Hagamos un esfuerzo y contemos hasta diez o hasta cien, antes de cometer errores. Distanciémonos socialmente, lo imprescindible y aproximémonos de otra manera menos física y más etérea.

Igual que durante la meditación, al inspirar la respiración fluye a través de nuestras fosas nasales, garganta y pulmones. Y al expirar se devuelve en ese ritmo constante y armónico; también deberemos de aprender a acompasar los episodios epidémicos con la vida misma.

Pero una serie de incertidumbres se me presentan. ¿Se podrá llevar a cabo?. ¿Se podrá convivir? O ¿Se alternaran períodos de confinamiento total o relativo, en cuanto a fases con periodos de hiperactividad?

Trabajo en ordenador

banco imágenes COIB

Trabajo ordenador

banco imágenes COIB

Me vienen a la mente los primeros días de actividad deportiva esquivando personas, por fuerza había que calzarse unas deportivas y salir a…hacer algo. Mejor reflexionemos primero, el como y ya veremos como avanzamos; pero que hay que moverse eso es seguro, no me cabe la menor duda.

Igual que durante la meditación, al inspirar la respiración fluye a través de nuestras fosas nasales, garganta y pulmones y al expirar se devuelve en ese ritmo constante y armónico; también deberemos de aprender a acompasar los episodios epidémicos con la vida misma.

El movimiento no es por fuerza físico. Se entiende que éste, puede desarrollarse de muchos modos.

La inquietud mental también es un tipo de movimiento y no necesariamente nos movemos, aunque nuestro pensamiento no pare quieto.

Esa avidez es la que nos va ha ayudar a resolver las inquietudes y dudas que las incertezas futuras nos puedan deparar. La preparación con la antelación suficiente y el cálculo de las diferentes posibilidades nos hará atinar en las respuestas como profesionales y personas.

Cursos relacionados