La persona trans y su amplio recorrido histórico

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”Las personas trans no deberíamos aspirar a ser iguales en un mundo que siga siendo capitalista y patriarcal, y que explote y humille a aquellas personas que viven en él”

SHON FAYE

Empezaremos definiendo “persona trans”: toda aquella persona cuya identidad de género no coincide con la asignada al nacer. Sin prejuzgar otras acepciones sociales, el término “trans» ampara múltiples formas de expresión de identidad de género o categorías como personas: transexuales, transgénero, travestis, variantes de género, queer o personas de género diferenciado, no binaries, así como a quién define su género como “otro” o describen su identidad en sus propias palabras. (según chrysallis.org/glosario_lgtbiq)

Su integración social y cultural siempre ha sido difícil, bien por temas éticos, religiosos o culturales, pero han existido sociedades en las que las personas trans han sido bien aceptadas y han vivido en perfecta armonía y con una total integración, tanto social como laboral. Si bien es verdad, que prevalecen las ideas andrógenas y que éstas persisten en la mayoría de culturas.

Las diferentes visiones de las personas trans en según que sociedades

Como ejemplo tenemos la cultura Tailandesa. Allí a las personas trans se les denominan “Kathoey o Ladyboys”. Se dice que antaño si algún niño mostraba gestos afeminados se le obligaba a convertirse en Kathoey; y era indiferente que se sintiera hombre, con lo que se veía obligado a vivir como una mujer, lo cual generaba muchas presiones. Como curiosidad, decir que el concurso Miss Universo específico para estas personas se realiza en ese país todos los años.

En las tribus aborígenes de Siberia o los indios americanos, a las personas trans se les consideraba personas que habían sido escogidas por los dioses y les consideraban chamanas de la tribu.

En muchas otras civilizaciones como en Perú, la Polinesia, EEUU o en Senegal han existido personas trans, con una perfecta aceptación y un lugar consolidado dentro de sus culturas.

Las Hijras, que siguen existiendo en nuestros días, son una casta social de la India socialmente aceptada y protegida, pero de bajo valor en su sociedad. Como curiosidad, son ellas mismas quienes piden la extirpación genital, normalmente sin medidas higiénicas, ni hospitalarias. Habitualmente, la extirpación se realiza con un cuchillo y sin ningún tipo de anestesia. Esto lleva a una supervivencia cuestionable, ya que están expuestas a múltiples infecciones. Si sobreviven, son nombradas sacerdotisas de la diosa Bachuhara Mata.

Si bien es verdad que en unas sociedades de alguna manera se les ha idolatrado, también en otras se les ha marginado y rechazado

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Un recorrido por la historia

El fenómeno trans está reflejado en todas las culturas y a lo largo de los tiempos con documentación explícita, que hace referencia a la existencia de personas trans a lo largo de la historia de la humanidad.

Época grecorromana

Documentos mencionan que la diosa Castalia, accedía “a los deseos de las almas femeninas encerradas en cuerpos masculinos.” También se menciona que las sacerdotisas Gallae eran personas con genitales masculinos y que tenían el poder de  decidir su género, castrando ellas mismas sus genitales masculinos. 

El filósofo Philo describió en sus obras a romanos varones que pagaban por cambiar su condición sexual.

El poeta Ovideo contempla todos los cambios corporales en su obra “Las Metamorfosis”, sugiriendo de forma bastante clara el deseo de algunas personas de su época de cambiar de sexo.

Mesopotamia y Egipto

Las personas trans también están reflejadas en el Antiguo Egipto. Un ejemplo fue el de la reina Hatshepsut que, siendo mujer, gobernó como faraón varón o el faraon Akenatón de género no binario.

En Mesopotamia existieron unas sacerdotisas llamadas “Gala»: mujeres trans que adoraban a la diosa Ishtar. Estas sacerdotisas no estaban obligadas a transformar su cuerpo, eran libres de elegir si querían hacerlo o no.

Edad Media

El catolicismo, y con ello su moral, dejó al descubierto la clandestinidad por la que pasaba todo tipo de manifestación y diversidad sexual, fuera de los cánones puramente católicos. Pero eso no impidió que se produjera, ya que al contrario de lo que se esperaba, no pudo ser erradicada a pesar de las hogueras de la Inquisición, ya que seguía produciéndose de forma oculta.

Históricamente, y a pesar de su esfuerzo por evitarlo, el catolicismo no quedó fuera de escena, ya que en esta época existen incluso referencias de personas trans dentro de la misma Iglesia Católica. De Santa Wilfrida se dice que pidió a Dios el poder convertirse en hombre y le fue concedido.

Del Papa Juan VIII siempre han corrido rumores de que biológicamente había nacido mujer, aunque se hizo pasar toda su vida por varón, historia que fue censurada varias veces por la Inquisición.

También podemos mencionar a Juana de Arco que fue ejecutada por la Inquisición: por brujería y además por llevar constantemente ropas de hombre y comportarse como un varón.

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@urigami_art

“La apariencia física es efímera, la esencia de cada persona es eterna” 

DIARIO FEMENIN

Época contemporánea: la aceptación a lo diferente es lo que nos construye como una sociedad diversa

En el hecho de ser una persona trans no interviene ni la clase social, ni la educación. Muchos personajes de todos los tiempos y diferentes ámbitos sociales han nacido trans. No se trata de una simple moda, ni de un acontecimiento puntual de nuestra sociedad; una sociedad, por otro lado, marcada por la masculinización atemporal que crea una falsa realidad ilusoria.

En nuestra sociedad se da una cierta normalización creada bajo la influencia contemporánea. Hay que recordar que se les ha tratado como maleantes y como enfermos mentales o “desviados”. Hoy en día incluso existen casos conocidos de personas importantes, que no han podido declarar su condición, hasta estar seguros de haber llegado al triunfo profesional o político.

Actualmente, ya se ha descartado que se trate de una enfermedad mental, pero todavía sigue existiendo cierta intolerancia hacia estas personas. Debemos luchar por una sociedad más justa, con investigaciones serias, que permitan ofrecer un abordaje multidisciplinario global, con el fin de mejorar su calidad de vida.

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