De Santa Cecilia a la neuromúsica: un viaje hacia las profundidades emocionales

Montse Babí

Por: Montse Babí
Filolàlia

22/11/2021
De Santa Cecilia a la neuromúsica: un viaje hacia las profundidades emocionales
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Hace unos años, la canción de Coldplay “Viva la vida” se convirtió en una especie de himno de la felicidad en muchos rincones del mundo. En las tiendas danesas Søstrene Grene apuestan por la música clásica para adentrar a los clientes en el espíritu del hygge, el concepto de bienestar nórdico.

Estos dos ejemplos muestran cómo la música interpela directamente a las emociones del ser humano, incluso a las de los bebés creciendo en el seno materno. Animales y plantas también reaccionan a estímulos acústicos, como ha quedado demostrado en varios estudios. ¿Qué tendrán en común Mozart y Adele cuando suenan en contextos totalmente distintos? Antes de dar respuesta a esta pregunta, hagamos un viaje en el tiempo.

El 22 de noviembre es Santa Cecilia, patrona de los músicos. Dama noble nacida en Roma, es célebre por haber sido mártir cristiana por su fe y por morir en esta misma fecha del año 230, cantándole a Dios. Convertirse al cristianismo estaba perseguido en aquella época, y cuenta la leyenda que primero la intentaron ahogar en los baños termales y posteriormente fue decapitada, después de tres intentos. Lo que es más que probable es que, como buena patricia romana, tocara más de un instrumento musical y que le gustara cantar en su fervor religioso.

Sin embargo, lo que Santa Cecilia desconocía era que, casi veinte siglos después, una rama de la neurociencia habría estudiado a fondo la relación entre música y cerebro: la neuromúsica. Esta interacción entre música y cerebro se traduce en múltiples beneficios para la salud, tales como:

  • reducción del estrés
  • potenciación de la creatividad
  • mayor rendimiento físico y cognitivo
  • mejora de la calidad de vida

Así, pues, como la música es altamente terapéutica, los profesionales de la salud y de otros ámbitos como el educativo o el deportivo pueden acudir a una aplicación práctica de la neuromúsica: la musicoterapia. La musicoterapia se usa para atender las distintas necesidades de pacientes, alumnos, deportistas y de todas aquellas personas que quieran mejorar su bienestar.

Los distintos parámetros musicales tienen una influencia clarísima en nuestras emociones. Por ejemplo, el marketing sensorial incide en ello y ejerce un papel relevante. Muchas veces nos llama la atención que la música sea de uno u otro estilo en función del establecimiento donde estemos: relajante en una clínica dental, energética en un centro comercial, etc.  

Para optimizar los beneficios de la música y poder adaptarlos al cuidado y gestión de las emociones de cada persona, los profesionales deben conocer a fondo las distintas técnicas de intervención, rehabilitación y evaluación de la musicoterapia.

Estas reflexiones invitan a preguntarnos si la música es mágica. Según Jordi A. Jauset, codirector y profesor del primer máster español de neuromúsica, “lo que es seguro es que la música tiene magia”. La magia de las canciones de Coldplay, las sinfonías de Mozart o la voz de Adele, que nombrábamos al principio de este artículo.

Para saber más:  

https://www.nus.agency/masters-y-postgrados/master-online-en-neuromusica/

https://www.psychologytoday.com/us/blog/science-choice/201908/music-emotion-and-well-being

https://blocs.xtec.cat/escolasantroc/2009/11/21/santa-cecilia-patrona-de-la-musica/

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