Beneficios de los aceites esenciales

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Tiempo de lectura: 4 minutos

Los beneficios de los aceites esenciales son múltiples y su campo de aplicación muy diverso. Existen miles de plantas aromáticas en el mundo, y cada una de ellas segrega un aceite esencial específico. Además, cada aceite esencial contiene cientos de moléculas aromáticas distintas, con unas diez moléculas aromáticas principales. De esta increíble diversidad bioquímica surge un gran abanico de propiedades y  beneficios potenciales.

¿Cuál es el olor más agradable que existe? Esta es la pregunta que el Departamento de Neurociencia Clínica del Instituto Karolinska de Solna, en Suecia, ha planteado recientemente a 235 personas de distintos países. La investigación, dirigida por Artin Ashamian, ha concluido que el olor universalmente más agradable es el de la vainilla.

Según este estudio, las culturas de todo el mundo clasifican los diferentes olores de manera similar sin importar de dónde provengan, pero las preferencias olfativas tienen un componente personal.

No debería sorprendernos que los olores estén tan intrínsecamente relacionados con las regiones del cerebro responsables de procesar las emociones y el aprendizaje asociativo. Así pues, como el sentido olfativo ejerce efectos sobre nuestra memoria y estado anímico, podríamos incluso ir más allá y afirmar que ciertos olores pueden poseer poderes terapéuticos.

Aromaterapia y aceites esenciales

La aromaterapia es la aplicación y uso de aceites esenciales de plantas con el propósito terapéutico de mejorar ciertos estados emocionales, físicos y espirituales. Los aceites esenciales se utilizan para fines muy diversos desde hace milenios, aunque su popularidad ha augmentado exponencialmente en la última década. Este éxito es el responsable de que cada vez más profesionales se formen en aromaterapia.

Beneficios

Los beneficios de los aceites esenciales son múltiples y su campo de aplicación muy diverso. Existen miles de plantas aromáticas en el mundo, y cada una de ellas segrega un aceite esencial específico. Además, cada aceite esencial contiene cientos de moléculas aromáticas distintas, con unas diez moléculas aromáticas principales. De esta increíble diversidad bioquímica surge un gran abanico de propiedades y  beneficios potenciales.

En líneas generales, podríamos clasificar las áreas de actuación de los aceites esenciales de esta forma:

  • para mejorar problemas respiratorios, por sus propiedades antivirales, antibacterianas y expectorantes.
  • para abordar problemas de tipo nervioso (insomnio, estrés, depresión), por sus propiedades calmantes e incluso sedantes y analgésicas.
  • para paliar dolores musculares y articulares, por sus propiedades antiinflamatorias.
  • para tratar problemas cutáneos, por sus propiedades cicatrizantes y circulatorias.

 ¿Cómo usar los aceites esenciales?

Existen distintas maneras de utilizar los aceites esenciales:

  • inhalación (directa o indirecta)
  • masaje de aplicación directa
  • baños aromáticos
  • uso interno (en forma de infusiones)

La vía de administración, así como la frecuencia de aplicación y la cantidad de las dosis, dependerá de varios criterios:

  • el tipo de aceite esencial
  • los síntomas que se están combatiendo
  • el perfil del paciente
  • la duración del tratamiento
  • los posibles efectos adversos ligados a dicho tratamiento.

 Cosmética natural y cultura pro-aging

 Los aceites esenciales tienen otros muchos usos no directamente asociados con la aromaterapia. Mucha gente los utiliza para perfumar la casa o para dar un toque de frescor a su colada. También se usan como fragancia para la cosmética natural.

Ya hemos mencionado anteriormente las cualidades derivadas de los aceites esenciales para el cuidado de la piel: en este contexto, asistimos a una nueva percepción del concepto de belleza, muy acorde con la filosofía pro-aging.

La percepción de la edad evoluciona: actualmente acogemos las modificaciones físicas del cuerpo con más serenidad, como una celebración del tiempo que pasa. Se trata ante todo de sentirse bien a cualquier edad, participando activamente en cuidar nuestra belleza. Es una belleza más holística, que se integra en un enfoque en el que salud y bienestar ostentan un papel clave.

Sentirse bien ya no es solamente una cuestión de apariencia: es también y ante todo una cuestión de confianza. El envejecimiento positivo o pro-aging es pues la filosofía de la aceptación de uno mismo.

Y así volvemos a la esencia. Porque, como decía Antoine de Saint-Exupéry, “lo esencial es invisible a los ojos”.

Para saber más:

https://www.cell.com/current-biology/pdf/S0960-9822(22)00332-3.pdf

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